En el espacio nadie te escuchará.  

Posted by Jorge

Nunca me imaginé que los lugares encerrados fueran así. Cuando estaba en la calle era duro, eso no lo voy a negar: el terrible invierno de la ciudad donde vivía mataba a muchos y no era fácil conseguir alimento y cuando lo conseguía era escaso. Dormir en la calle también causaba muchos problemas, la gente me pateaba y los perros me mordían, yo solo quería un rincón donde poder descansar. En verdad esos eran tiempos difíciles. Después esos hombres me atraparon.
Ahora hay un techo sobre mí cabeza, me dan alimento todos los días y ya no tengo frío, pero me da miedo, cada día que pasa me sacan del cuarto en el que estaba y me meten en uno más pequeño y oscuro… cada vez más pequeño. Todas las mañanas cuando me sacan de mi cuarto, me pegan unos objetos extraños por todo el cuerpo, sobre todo en mí cabeza y en mi pecho, ahí veo que hay otros 2 además de mí a los que también les pegan esas cosas extrañas, después me llevan al que será mi nuevo y más pequeño cuarto donde llego a comer y a esperar a que pase el día. La comida es rara, como viscosa y su sabor es extraño. Tengo miedo.
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¿Por qué no hay luz aquí? ¿Qué es lo que pasa? Hoy el cuarto hace mucho ruido, suena a muchas explosiones. Como quisiera salir corriendo de aquí, pero el cuarto es muy pequeño y no tengo a donde huir ¿Algún día me meterán en un cuarto que no me deje moverme y que me aplaste? Después de un rato el ruido terminó. ¿Qué significará todo esto?
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Hoy me llevaron a un lugar horrible. Primero pensé que era mi siguiente cuarto. Pero cuando cerraron la puerta empecé a escuchar ruidos extraños y después el cuarto comenzó a girar. Muy rápido, cada vez más rápido. La cabeza me daba vueltas y las extremidades me flaquearon. No tenía idea de lo que pasaba y después de unos momentos sentí como el cuarto se movía cada vez más despacio hasta que dejó de moverse. Con mis sentidos todavía aturdidos me sacaron de ahí y me llevaron a mi cuarto, que era más pequeño. Las paredes están muy cerca de mis costados y casi no puedo moverme. Después comenzó ese horrible ruido de las explosiones.
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El cuarto ha dejado de hacerse cada vez más pequeño y ahora siempre es del mismo tamaño. Qué alivio, de haberse hecho más pequeño me hubieran aplastado. Por un día quisiera no escuchar esas explosiones, pero al menos sé que en algún momento terminarán.
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¿Estaré soñando? Hoy me sacó de mi cuarto un hombre diferente y en lugar de llevarme al siguiente me llevó a una casa con patio, como las que veía cuando vivía en la calle. Sigo viendo 4 paredes a mi alrededor pero… ¡Comparado con el cuarto este lugar es enorme! Puedo ver el sol, el cielo, los árboles y las nubes. Bajo de mi puedo sentir la nieve y el pasto. Escucho a los pájaros cantar ¡Hoy no hay explosiones! Unos niños salieron al patio a jugar y jugué con ellos todo el día.

Cuando empezó a anochecer llamaron a los niños a su casa y a mí me llevaron de regreso al pequeño cuarto. Me dio mucha tristeza, espero algún día poder regresar.
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Hoy desperté con más tranquilidad. Los recuerdos del día de ayer aun frescos en mi mente eran suficientes como para levantarme los ánimos. Pero desde que me sacaron de mi cuarto vi que hoy era diferente. No me llevaron de inmediato a mi siguiente cuarto y eso alertó a mis sentidos. Me pegaron cosas extrañas en todo el cuerpo y luego me pusieron un extraño objeto de cuero alrededor de mi pecho. Mi corazón se empezó a acelerar ¿Qué estaba pasando? Después de eso me llevaron a mi cuarto, pero no es donde me llevaban siempre ¿A dónde vamos?
Me han encerrado en un cuarto muy parecido al de antes pero ahora ataron cuerdas de las paredes al objeto de cuero que me rodea el pecho ¿Por qué?
Después de eso comenzaron las explosiones, comparadas con las que antes escuchaba estas eran ensordecedoras y el cuarto comenzó a temblar ¿Qué es lo que pasa? Todo a mí alrededor se mueve, el ruido de las explosiones hace que me duelan la cabeza y las orejas. Me doy cuenta de que vamos hacia arriba, hacia el cielo ¿Por qué? ¿Para qué? Quiero irme de aquí, por favor que alguien me ayude, que alguien detenga todo esto. Las explosiones son cada vez más fuertes y el cuarto tiembla cada vez más. Tengo mucho miedo, quiero que esto se acabe.
Entonces el cuarto empezó a hacer otro tipo de ruidos sonaba como metal chocando con metal luego algo crujió y ya no podía respirar bien. Empezó a hacer mucho calor, cada vez más calor, sofocante. Siento que ya no puedo más, parece que mi corazón va salirse de mi pecho. Me siento mal, me falta el aire, ya no aguanto el calor… por favor que alguien me ayude.




El 3 de noviembre de 1957, en plena carrera espacial, la URSS lanzó a la estratosfera al primer mamífero de la historia: una perrita callejera de Moscu de aproximados 3 años de edad que comúnmente se conoce como Laika (que en ruso significa ladrador o aullador). La misión era verificar los efectos que tenia el ambiente espacial en un organismo.

Para que la misión tuviera éxito Laika fue sometida a un entrenamiento de preparación para su viaje espacial:

Para adaptarla al reducido espacio que sería la cabina fue encerrada en espacios progresivamente más pequeños por lapsos de hasta 20 días. Este tipo de confinamiento causaba que dejara de orinar y defecar, además de volverlos sumamente inquietos y de deteriorar su salud general. Los laxantes no ayudaban a su condición y se comprobó que sólo largos periodos de entrenamiento resolvieron esta situación.
Fue colocada en una centrifugadora (un carrito que da muchas, muchas vueltas en círculos a alta velocidad) para simular la aceleración de un cohete despegando.
Se le ponían grabadoras con los ruidos del motor del cohete despegando para que se acostumbrara al mismo.
Se le entrenó para comer un gel con alto contenido en nutrientes, el cual sería su alimento durante su viaje al espacio.

Este entrenamiento hacía que las palpitaciones por minuto de su corazón se duplicaran.

El día anterior al lanzamiento el Dr. Vladimir Yazdovsky llevó a Laika a su casa para que jugara con sus hijos, posteriormente en un libro de medicina espacial escribió:"Quise hacer algo lindo por ella, le quedaba muy poco tiempo de vida”

Al momento del despegue la respiración de Laika aumentó de 3 a 4 veces su respiración normal. Los sensores indicaban que los latidos de su corazón eran 103 por minuto antes del despegue. Durante el despegue se elevaron a 240 latidos por minuto. Cuando Laika salió a la estratosfera el sistema que controlaba la temperatura de la cabina se dañó, elevándola a 40 °C

Después de 3 horas de gravedad cero el pulso de Laika se normalizó. Aproximadamente de 5 a 7 horas después de haberse iniciado la misión se dejaron de recibir señales de vida desde la cabina. La causa de la muerte fue “sobrecalentamiento y estrés”




Saludos.

PD. Este post fue corregido por Yair

Sobre los sueños que se acaban  

Posted by Jorge

Parte importante de la vida de todas las personas es tener una meta, una ambición o un sueño. Tomando en cuenta la variedad de personas que viven en el mundo y la diversidad de pensamiento que existe, es bastante seguro afirmar que hay una infinidad de sueños allá afuera de todas las formas, sabores, tamaños y colores. Digo, la verdad es que hay tela de donde cortar. Además de los “típicos” grandes sueños relacionados con el amor, el éxito profesional y personal ó uno de esos ideales. Los un poco más mundanos como lo son viajar por el mundo, ese auto que se ambiciona tanto, la casa propia etc. También nos encontramos a esos individuos (yo incluido en ocasiones) que ya no sueñan con que les vaya mejor sino que no les vaya peor.

Algunos me dirán que eso ya no es soñar y optarán por llamarlo mediocridad, conformismo o tal vez pesimismo. ¿Pero qué hay detrás de ese “que ya no les vaya peor”? Para empezar necesitamos un punto de partida que iremos empeorando para llegar a ese argumento que les quiero contar. Así que me tomaré como ejemplo: un joven promedio, de características físicas promedio (un poco chaparro en realidad), ni muy enfermizo ni muy saludable, ninguna adicción a ninguna droga. Clase media, tiene para comer, un techo y un cuartito al cual llamar su refugio, una cama cómoda, ropa calientita y limpia y un trabajo para pagarse todo eso y unos cuantos gustos. A veces incluso hasta se da el lujo de hacer ejercicio (solo a veces). En algún punto donde una computadora con internet (y juegos) es una necesidad pero un auto no lo es…..tanto.

¿Le puede ir peor a ese individuo? Claro, podría perder su trabajo, o volverse adicto a algo que destruya lo poco que ha construido. De hecho le pueden pasar muchas cosas a este cuate y no es por ser catastrofista pero cualquiera que tenga ese hábito de leer noticias amarillistas sabe que hay gente de todo el mundo de todos los niveles que se muere todos los días por todas las razones, hasta parece un logro estar vivo. Pero no nos vayamos tan lejos, digamos que sobrevive, solo que queda cojo o ciego o sordo o mudo o manco o le cortan una pierna o un brazo o cualquier cosa de ese mundo de posibilidades que hace que la vida “normal” se pierda. ¿Se acaban lo sueños en ese momento? “Depende” es la respuesta más sensata: Si trabajo en el área de sistemas y me quedo ciego estoy en problemas, si quería ser violinista y pierdo un brazo pues también. Si yo lo único que quería era tener una vida normal y pierdo mis 2 manos, mi vida será muchas cosas, pero normal no será una de esas (También valdría preguntar ¿Normal para quién?). Pero para mí al menos, el querer tener una vida digna, que me guste y sin muchos contratiempos también es uno de los grandes sueños.

¿A que nos lleva todo esto? ¿Puede esa infinidad de situaciones destructoras de sueños agotar la cantidad infinita de sueños? Personalmente no lo creo, pero esa es una situación y principalmente una decisión de cada quién. ¿Qué tanto valía ese sueño? ¿Vale morir por él? ¿Vale vivir sin él?¿Hay que luchar por él?¿Hasta dónde? No lo sé, que cada quien decida.

Y es que por muy “New Age” que les suene a algunos la vida está hecha de sueños, incluso cuando un sueño se termina, lo cual es terrible pero normal, no hay que perder ese gusto por volver a soñar, así nos tome tiempo volver a llegar a ese estado soñador. Las otras alternativas son morir o vivir una vida vacía siendo llevado por la corriente sin ninguna motivación en particular. No se ustedes, pero a mí no me atrae ninguna de las 2.

¿Y si despiertas? Vuelve a soñar, tal vez no el mismo sueño, hay sueños que deben terminar, pero bueno, cada quien conoce sus límites ¿Y si el sueño no era lo que esperabas? Tal vez soñaste el sueño equivocado, lo cual es horrible, pero al menos hay vida para corregirlo. ¿Y si es muy difícil? La pregunta más bien es ¿Quieres o no quieres ese sueño? ¿Y si no quieres? Pues no lo hagas, es tú vida no la mía.

En fin, este post podría ser más largo de lo que ya es, pero esa no es la idea (si es que hay alguna) por lo que aquí lo dejaremos, yo se que el tema da para mucho mas pero ya estuvo bueno de este monologo.

Saludos

Sobre las escenas romanticas  

Posted by Jorge

Aunque siempre me he considerado una persona romántica creo que todo el mundo estará de acuerdo conmigo cuando digo que hay películas y series de televisión que se pasan de dulces y que podrían matar a más de uno de un choque diabético con esas escenitas que luego se les ocurren y que estoy seguro que todos alguna vez hemos visto:

El escenario perfecto (ambientado si es posible y con la iluminación perfecta), él, ella, las miradas, los gestos, las manos, el dialogo (wack, el dialogo) etc. Todo está precisamente planeado para transmitirle al espectador una sola emoción que generalmente se siente en la boca del estomago. Para la mayoría este sentimiento es de amor o ternura pero para individuos como yo despierta un sentimiento de aversión en diferentes escalas; hay quienes solo observan la escena con cierto aire de desdén, escalas como la mía en donde a veces lo tolero y en otras ocasiones me veo forzado a apagar la tele ó cambiar el canal ó hacer algo que detenga esa sobredosis de miel y finalmente en la cima de la escala está un compa que comentó que lo suyo ya estaba cerca del dolor físico al presenciar esas cosas.

Sin embargo hay una excepción que vale la pena mencionar a mi forma de reaccionar a estas escenas (y es en verdad de lo que se trata este post) que ocurrió un día cualquiera mientras yo me trasladaba por la ciudad en microbús en una ruta que casi no utilizo. En un alto del semáforo miré por la ventana hacia la calle y una pareja llamó mi atención.

Las diferencias con las sobredosis de miel que antes conté fueron pocas en realidad. Para empezar no fue ni en la tele ni en el cine sino en la vida real (eso no quitó que yo fuera un mero espectador desde la cómoda butaca del asiento del microbús), además “ella” no fue cualquier actriz sino una ex a la cual no había visto en 2 años (he platicado un par de veces con ella en el msn) que estaba platicando con su pareja actual. Finalmente el escenario era todo menos perfecto (no que la ciudad de México no tenga buenos escenarios pero la esquina de la calle bajo el terrible sol de medio día con un pésimo tráfico y el sonido ambiental que este conlleva difícilmente es uno de esos)

De las similitudes, pues todo demás. Entiéndase: las miradas, los gestos, las manos y, si la gran sonrisa que estaba en su rostro (el de ella) era indicio de algo, la plática parecía amena. Utilizando ese ojo observador que con algunas parejas (y posterior ex pareja como en este caso) alcanzamos a desarrollar noté todas esas pequeñas señales que uno solo capta cuando se pasa el suficiente tiempo con alguien (como la postura, el tic en la rodilla, el rostro ligeramente levantado en tono orgulloso, la amplitud de la sonrisa etc.) y me di cuenta de que ella en verdad se veía feliz.

Ese fue el momento en el que la luz del semáforo cambió, el micro avanzó y la escena se fue quedando atrás hasta perderse de mi campo de vista.

La verdad es que me dio mucho gusto por ella, como les comenté antes tiene más de 2 años que no la veía pero en su momento fue una persona muy importante para mí. Creo que no pude haber recibido mejor evidencia de que ella es feliz. Esperemos que sea verdadero y que le dure.

Las vueltas que da la vida. En una época de mi vida donde la lucha no consiste en ser feliz sino en no ser infeliz, esta escena romántica de cero presupuesto me alegró el día.